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Las mentiras sobre el Señor Tataglia

14 diciembre 2009

Silvio Berlusconi, de profesión putero, político, presidente de club de fútbol, vividor y humorista, fue agredido ayer, 13 de diciembre, durante un mitin de Pueblo de la Libertad, partido que el famoso stripper fundara hace algo más de dos años. El agresor, o justiciero, que responde al nombre de Massimo Tataglia, con pinta de pizzero, le plantó un galletazo en todo el boquino que provocó el posterior ingreso hospitalario del ínclito personaje de la Italia cañí, más cañí que nunca.

Muchas informaciones han surgido por la red a cerca de los motivos que el Señor Tataglia tuvo para irrumpir en el espacio vital de Tito Silvio, y agredirle. Cuestiones políticas y de fe han sido las más sonadas. De hecho, que tuviera lugar la agresión tras un mitin, nos puede dar varias pistas. Massimo Tataglia podía no estar de acuerdo con las opiniones de Il Cavaliere, y por ello le asestó un mamporrazo entoalaboca. Total, Italia es mafia y así es como arreglan las cosas. No extraña.

Tras varias llamadas de teléfono, he conseguido contactar con el primo de Massimo Tataglia, Al Garette, de profesión portero de la discoteca La Festa, sita en el mismo centro de Milán. El Señor Garette, con un tono enérgico, casi pretoriano, me ha contado que todo es mentira. Una falacia. Una falta a la verdad tan vil, que en su barrio sería motivo de muerte para aquellos que la difunden. Los periodistas. Muy italiano todo.

Ocurre que Massimo Tataglia, acérrimo seguidor del Internazionale Milano, era asiduo de la discoteca donde trabajo su primo. La Festa es lugar de reunión de personajes importantes de la capital de la región de Lombardía. A ella acudía con asiduidad el Señor Tataglia, que teniendo a su primo como portero de la misma, nunca tenía complicado el acceso. Ni él ni su mujer, Elissa Tetta, la segunda que calza, una guapa señorita de 26 años con ínfulas de showgirl y cuyo máximo sueño era (y es) ser presentadora de show que, como todos sabéis, es una profesión muy bien pagada y, más que nada, muy bien vista en Italia.

Una de aquellas noches. Una de tantas. Tito Silvio se personó en la mencionada sala de fiestas para desmarcarse del estrés que supone ser stripper, fulano, político y magnate a la vez. Cuenta Al Garette, que disiente de la manera de actuar de la esposa de su primo, que en cuanto Elissa tuvo constancia de la presencia de Il Cavaliere en la sala, se lanzó sobre él como alma que mueve la fama. El resto, fue historia.

La historia que, resumida al grito proferido por Massimo Tataglia de “stronzo di merda“, escribió este triángulo amoroso culminado con un buen mandoble en la boca. A Italia no le importa la política, a Italia le importa el pan y circo, señores.

Massimo Tataglia, trastornado por la pérdida de su amada
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One Comment leave one →
  1. La tuerca permalink
    14 diciembre 2009 14:45

    No pienso hablar de lo que opino de los italianos, panda de cantamañanas…….

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