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Copa buena, Copa mala

23 febrero 2009

Los formatos de torneos como la Copa del Rey deben buscar, ante todo, el interés del aficionado. Son torneos que están por debajo en prestigio y premios -deportivos-, por lo que para potenciar dicho torneo una de las claves es optimizar la elección del formato. En torno a esta decisión gira parte del éxito que el torneo pueda o no disfrutar.

Este fin de semana se ha disputado la Copa del Rey de baloncesto en Madrid. Ocho equipos. Un partido. Si pierdes, te vas a casa. Quién consiga tres victorias seguidas, es Campeón ¿Qué signifca esto? Emoción e intensidad. La ACB consiguió en su momento establecer un formato ideal para las características de la competición y el propio deporte en cuestión. Un deporte con tanta diferencia física entre divisiones -o ligas- no puede mezclar a equipos de diferentes niveles, no resultaría. Se haría un torneo muy largo en un calendario que prácticamente no tiene fechas entre las competiciones nacionales e internacionales, y los Campeonatos de Selecciones -que tienen lugar todos los veranos-. Los equipos grandes no tendrían interés. Dudo mucho que lucharan por el título de la misma forma que con el actual formato.

 

Pero esta no es la única razón que hace que el formato adoptado por la ACB sea, a mi juicio, el idóneo. Los participantes en el torneo son los primeros ocho que resulten al finalizar la primera vuelta. Esto provoca que desde el primer partido de liga los equipos no se duerman, saben que tienen que llegar a la Copa. Es un objetivo. La asistencia a la Copa del Rey se ha convertido en óbjetivo básico para muchos y en premio para otros. El formato y sistena de clasificación tan sólo suma, nunca resta.

En el fútbol ocurre lo contrario. En una eliminatoria a doble vuelta el “grande” -porque en fútbol juegan equipos de diferentes divisiones-, siempre tiene las de ganar. El calendario es parecido así que, con todo de cara, eligen dar descanso a muchos de sus grandes jugadores y los partidos, por tanto, pierden interés. Saben que tienen otro partido más si el de IDA no tuvo el resultado deseado. En fútbol, la Copa debería jugarse a partido único en casa del equipo pequeño, como en Inglaterra. Todo se igualaría y se incrementaría la emoción de los encuentros. Se conseguiría lo que se supone que se busca al integrar a los equipos pequeños, que puedan ganarla.

Con todo, muchos equipos no podrían dejar en el aire ese único partido, gracias al cuál, los equipos de menor presupuesto y categoría tienen más opciones de ir pasando rondas. Esto supondría eliminar definitivamente esos estadios vacíos en los primeros enfrentamientos, y dar la posibilidad a los equipos menores de obtener más beneficios extraordinarios, de taquilla, si van pasando dichas rondas. Se igualaría la competición y, en cierto modo, se igualarían las categorías.

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One Comment leave one →
  1. Juanan permalink
    25 febrero 2009 1:04

    Si el campeon de copa en futbol se clasificara para la champions… otro gallo cantaría!!!!

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